jueves, 11 de junio de 2009

Las luchas internas

En las luchas internas que hay en mi ser algún día El Cavernario Galindo recuperará el sitio que perdió con El Santo. Ojalá y no sea pronto...

lunes, 8 de junio de 2009

Friday's Karaoke Night, All right!: Quinta reunión Blogger.

La instrucción fue clara desde un principio. La última reunión fue todo un éxito y aún muchas cosas se habían quedado en el caldero. El pretexto más próximo fue en el cumple de nuestra sempiterna amiga Victoria en la Trattoria y allí fue cuando se armó la machaca...



- ¿El 5 de junio?

- Simón. Aprovechamos que Mariana andará por estas tierras de Juan Ga. y la agasajamos... (Kanelo, pido mano).

-Orale puex... en el Limoneros?

- Está bien...


Cosas más, cosas menos. Cambio de planes demasiado circunstancial, pero adecuado. La nueva cita : en Milena's Place: La Goma! el 5 de junio. Noche. Drinks, beer, Club Soda, Sushi y Frijoles charros, cortesía de la mamá de nuestro amigo Caballero: manjar que nos fue convidado, a pesar de que era cumpleaños de esa Santa Mujer (Muchas Felicidades!).


La lista de asistencia fue la siguiente:

Milena y su esposo (anfitriones)

Kanelo

Caballero

Bere

Bombón

Circe

Victoria

L.Mario


Una amalgama de corazones jovenes adultos rememorando tiempos de al menos veinte años atrás. La promesa fue cumplida: Kanelo Karaoke se armaba en la sala de T.V., pero antes una plática amena en la sala de la casa. La iluminación de ese espacio te invitaba a la relajación total. Milena preparó un queso philadelphia con jalea agridulce BUENISISISISIMO (todos dimos cuenta de él) y la platica fluyó tremenda e incontenible. Puede definirse que en la reunión había dos clases de bloggers: los de la vieja guardia (Milena, Circe, Caballero, Bere, Bombón, Kanelo) y medio nuevones (Victoria y yo). Jajajaja... analizándolo mejor, fue una reunión de bloggers de vieja guardia más dos colados. Los viejos blogeros recordaron las primeras reuniones a las que asistieron y cómo pasaron de ser ejercicios altamente ¿culturales? a reuniones con fines meramente sociales. En este sentido, Circe comentó que este primer movimiento derivó en cosas muchos más sexosas y nos platicó su experiencia demasiado cercana al mundo Swinger en Juárez ( Tengo miedo...!). Milena comentó demasiado sorprendida el alto contenido de anuncios de sexoservicios que aparecen en el PM. La verdad, todos los varones asistentes pudimos haber opinado, pero decidimos poner cara de tontos y velar comentarios esporádicos (¿de verás? ¿en serio? Pues, un amigo me ha contado....). Hubo un anuncio que nos llamó la atención : "ESTRÉNAME POR ATRÁS..." jajajajaja. Qué bochorno... hasta dónde se ha llegado... entre swingers y debutantes nos veas jajajajaja. Inevitablemente Mariana apareció al calce... su anécdota del obrero que sufrió un COMA ANAL estuvo tremenda. Milena comentó algo sobre una joven mujer que no era muy agraciada en buen carácter ni en el físico quien preguntó si alguien sabía sobre unas clases de Yoga porque tenía LA VAGINA CAIDA...jajajaja. En serio, ahorita que recuerdo todo esto que escribo me ando riendo como loco. (Está bien, no le echo la culpa a la reunión, pues). Kanelo, su servidor y el esposo de Milena platicamos de la Ciudad de México y todos lo enigmático que es...


- Sí, Kanelo... soy chilango y Victoria también.

- Bueno, chilango, chilango no... vivo en Viveros de la Loma... Tlanepantla, EdoMex

-Ja... Yo viví en Jardines de Satélite.. Naucalpan, EdoMex

- Por cierto, ¿en cuál Colonia vivió Victoria?

- Chilangos somos y en el camino andamos..

-¿ Te regresarías?

- Nel... Nimaís. De puras Vacaciones nomás.

- Semana santa. Ciudad sola y vacía: recorres de norte a sur el periférico en 25 min. Demasiado bueno para ser verdad...


- Si lo pudieras recorrer de esa forma, no seria el Defectuoso


- Buen punto...




Bombón llevó rollos de Sushi. Se sirvieron platillos en proporciones abundantes y vasos con frijoles charros.















Quienes se retiraron demasiado temprano fueron Caballero y Bere. Inmediatamente nos pasamos a la sala de t.v. para cantar en el Karaoke. De ahí en adelante, la noche se tornó nostálgica, divertida y llena de fraternidad blogeril.




La lista de canciones fue más o menos así:






El Final - Rostros Ocultos by Kanelo

Espacio Sideral- Jesse & Joy by Victoria

Intocable- Aleks Sintek by L. Mario

Aire - Mecano by Victoria y L. Mario (como nadie se supo esa rolotota, no la aventamos de duo)

Inocente pobre amiga- Lupita Dalessio by Bombón (este fue el momento revelación de la noche ya que Bombón poseé una voz extraordinaria llena de matices y luminosidades propias de una artista consa..... ya ya ya ya le bajo, pues)

Cómo te va, mi amor- Pandora By Milena, Victoria, Circe y Bombón

Palabra de Honor - Luis Miguel by Kanelo (todos hicimos coros)

Persiana Americana - Soda Stereo by Kanelo (todos hicimos coros)

Tu dama de hierro- Marisela by Milena (auch....)

La puera de Alcalá- reprise- Víctor Manuel y Ana Belém by Victoria y Kanelo (esta versión superó la que interpretaron con anterioridad, muy bien amigos mios)

Take on me- A-Há by Kanelo. (Aquí hubo una coreografía tremenda por parte de Milena y Victoria, tipo Flasdance)

The Reflex- Duran Duran by Victoria, Kanelo, Milena y L. Mario













Mercy Mercy Me.- Marvin Gaye by L. Mario



En ese momento se retiraron Circe y Bombón y nos quedamos Milena, Victoria, Kanelo y su servidor L. Mario. Continuamos cantando hasta las CUATRO DE LA MAÑANA un cúmulo de canciones ochenteras:


More than this- RoxyMusic by L. Mario

Don't stop believe it- Journey by Kanelo

Come undone- Duran Duran by Milena

Wonderwall- Oasis by Kanelo, Victoria y Milena

Champagne Supernova- Oasis by Milena y L. Mario

Wicked Games- Chris Isaac by L. Mario y Kanelo

Karma Kamaleon- Culture Club by L. Mario y Milena

With or without you-U2 by L. Mario y Kanelo

Ironic - Alanis Morrisette by Victoria y Milena
True - Spandau Ballet by Milena

Luces de Nueva York- La Sonora Santanera by L. Mario

El cucu- La sonora dinamita by Victoria y Kanelo

Contrabando y traición - Los tigres del norte by Milena, Victoria, Kanelo y L, Mario

La chica de Humo- Emmanuel by Kanelo (coros por Milena y Victoria)

Al final - Emmanuel by TODOS




Con esta canción cerramos la reunión. En esta ocasión la enseñanza fue igual de precisa que las veces anteriores: somos un grupo bloggers con muchas ideas, anhelos de cambio, sueños, locuras e intensidades. Dios nos crea y nosotros nos juntamos... un agradable sabor de boca casi, casi al amanecer de un sábado lleno de trabajo, asignaturas, calor y futbol. La promesa está latente: habrá una sexta parte. Se acerca el cumple de Milena... quizá allí se planeé la siguiente.




Muchas gracias a todos por asistir. Los que no fueron, los esperamos en la siguiente. Esto crece. Crece y se expande.









jueves, 4 de junio de 2009

Cazadora de patos (Open season)

Ella, bajo el sol del atardecer, mientras la gente caminaba alrededor del lago y el viento soplaba en múltiples direcciones, cuando eran necesarias las presiciones exactas para no perderse en ese parque-pulmón-refugio en el medio de la ciudad (el ombligo de la ciudad) y era necesario el escape, el acto de magia, la ilusión óptica del ganso que se acercaba hacia nosotros decidido drásticamente a reclamar la invasión a su hábitat y la carrera obligada, la caida del sol y la ilumianación artificial en uno, dos, tres bancas de parques distintos, tomó la escopeta cuando del agua voló un pato (el más lento y bofo) y disparó certeramente destrozando el sistema nervioso del animal precipitándose al vacío y cayendo hasta el fondo.

- Buen tiro...
- La temporada está abierta....

jueves, 28 de mayo de 2009

Precuela


La pantalla se ilumina lento. El blanco y negro sigue provocando asombro al Director.

Esta suma de primeras veces le había enseñado a Rey Pérez que los procesos creativos menos pretenciosos suelen ser los más decorosos.

Lo onírico de los días de este último año le daba las señales a seguir. Una noche decidió escribir el inicio. Durante ocho horas nadó en ese caldo de cultivo.

En medio de esa intoxicación extática, una voz le decía: No puedes culpar al viento de deshacer al diente del león ni de esparcir sus partículas en el aire. De alguna forma, ahí se encontraba el fondo de la historia.

A las 5:59 a.m. de un 13 de junio, el milagro aparecía otra vez.

Rey tuvo la misma sensación: estar viendo en la pantalla un submundo al otro lado del espejo. La sangre se agolpaba en sus sienes.

Rey, siendo el niño gordo de mamá, tomó la cámara Súper 8 y filmó la siesta del abuelo horas antes de fallecer. Estableció una conexión entre la lente y el destino. Ahora lo quería redescubrir.

El inicio: la cuenta regresiva en la pantalla para ver el viaje de la cámara: el planeta, el país, la ciudad, el barrio, la calle, la casa, la ventana, la cama, la cabeza sobre la almohada, el ojo izquierdo, la mente...

Abría el cuaderno y caía una nota:
Estabas en el recuerdo y estás en el presente imperativo de estos días donde el sol lanza alfileres e incendia cenizas.

El sonido del bandoneón y el piano y la letra conocida escrita en el papel lo transportaba a su lado más sensible.

Incendiario puede ser un adjetivo criminal y abyecto- exclamaba

En un momento en que nadie le prestaba atención, lloraba mientras la música de entrada del
filme retumbaba en el foro vacío.

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Mi último ejercicio en Metatextos. Microficciones.
Cuento dedicado a José Luis Zarate.

Saludos y Bendiciones

miércoles, 27 de mayo de 2009

Entre ésto y lo demás.

Estabas ahí y aún me sorprendo de pensar en las veces que has pasado frente a mí
y no te había puesto atención.

Estabas ahí desde niño, desde joven, desde siempre, rondando los puntos fijos, los puntos en las ies, la escencia de las cosas.

Estabas ahí viendo del otro lado del espejo, en el asiento trasero del auto, en los sonidos extraños en medio de la noche, en el canto de las ranas, en el sonido de la lluvia, en la temperatura del rocío.

Estabas sin estar, observando los pasos que daba en mi habitación aquella noche en la que decidí no regresar el tiempo atrás, las hojas de mi cuaderno en blanco tratando de reflejar las intenciones de mis sensaciones. La esencia de mis actos. La fotografía del alma.

Estabas en las letras de miles de canciones, en el primer rayo de luz de la mañana, en el aire fresco y en la gota de agua. Estabas en las paredes y estaba tu imagen recostada en la alfombra. En la magia de las ciudades y sus crónicas, en las tristezas de los aviones, en los últimos instantes, en los momento iniciales, en el nudo y en la interpretación del Aleph, en los ojos de Borges mirando al infinito, en las corcheas y semicorcheas de las partituras de Dave Brubeck, en el mate uruguayo, en el té inglés, en el café árabe, en la guitarra de Jobim.

Estabas ahí y hoy que más te necesito, en la cosa más mínima te presentas como una linterna en la noche y me dejas fuera del temor del devenir de estos días eufóricos. Eres como las antorchas que calientan los campos de cultivo o como las cubetas con gasolina que las ponen en las carreteras para descongelarlas cuando el frío arrecia en invierno.

Estabas en el recuerdo y estás en el presente imperativo de estos días donde el sol lanza alfileres e incendia cenizas.

Entre arrobas y coincidencias.

-No sé, pero no puedes culpar al viento de desmoronar al diente de león y hacer que floten sus particulas en el aire. Digamos que es un acto y no una consecuencia...


- De acuerdo. Digamos que es una coincidencia que la genética nos haya provisto de dos manchas; dos mapas en medio de la espalda. El tuyo en forma de Gabón y el mio en forma de Bostwana. Tuvimos que haber descendido de negros, esclavos, nativos de los nativos de Cuba...


- No... más bien tuvimos que ser amarillos, filipinos con un montón de lunares por todas partes...


- ¿Tú mamá salió a ver algún eclipse?


- Ja... No creo...


- Entonces es lo español de tu sangre...


- Yo creo que lo ruso, por eso de mi adicción al vodka...


- Y a lo francés por tu adicción a la uva..


- Y al queso. ¿Tú sabes que en Francia no comen Huevos con Jamón?


- No... ¿Comen puras omelettes?


- Oui.


- Y nosotros huevitos con frijoles...


- Huevito con camarón, dijo el pescador hastiado de tanto pescado, soñando con un buen corte de carne.


- Asi es... a todos nos pasa igual...tenemos macetas y queremos un bosque. Tenemos un bosque y nos da miedo tanta libertad... eso pasa... tenemos sol y queremos nieve... tenemos ríos y está muy lejos el mar...


-¿Tú que piensas?....


- El mundo está lleno de calaveras e....


- Si... impresiciones...

jueves, 21 de mayo de 2009

Notas encontradas en el escritorio del cuarto de un infectado.

I
Del devenir rudo de los días, de pronto, al stop obligado con mil pendientes y documentos que revisar. El dolor repentino en el pecho, la salivación excesiva, la fiebre intensa, la desarticulación de los músculos, el confinamiento…
II
Las bardas de las casas de los ricos están grafiteadas y lo que antes era un club deportivo ahora son ruinas multicolores: desde la ventana es la fotografía que no cambia y que sólo varía en su iluminación al pasar las horas. Las cosas están estáticas…
III
No sé cuánto tiempo ha pasado. Mi única conexión con el mundo es la idea de vivir La Metamorfosis kafkeana, el televisor, fiel aliado, y el servicio de telefonía ilimitado. Me siento el resultado de la misantropía que nace en mí, sobre todo a la hora de comer cuando Petra me deja la bandeja en la puerta y corría a protegerse…
IV
Conversación telefónica:
-¿Cómo está el mar? ¿Tibio? ¿Menguante?- te pregunté.
- Más azul que de costumbre…- respondiste con tristeza en las últimas vocales.
No estoy a su lado.
V
La noticia no tardó en llegar. La solución radical busca la salud pública como fin inmediato. Lo más triste es que la fecha se aproxima. La fuerza pública catea las casas para asegurarse que el sacrificio sea completo. No quedará rastro de la infección. No voy a exponer a nadie, ni a liberarme del destino.
VI
Hace rato, mi papá entró a la habitación ataviado con un traje especial y una careta de acrílico transparente. Llevaba consigo los papeles notariados. Firmé. Pude ver en su rostro una mezcla de rencor y alivio mientras aplicaba la dosis.
Ahora, me estoy yendo mientras escribo esto: Todo sea por mis hijos y por los hijos de mis hijos…
VII
Cría cerdos y te sacarán los mocos.

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Así quedo el texto.
Saludos

jueves, 14 de mayo de 2009

Notas pegadas en la pared de un cuarto infectado.



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Mi último ejercicio de Metatextos...
Esta es la idea original, pero no es la que se publicará en la página del Taller...
UN saludo

martes, 5 de mayo de 2009

Entre ríos te veas.

El día empieza con el canto del agua batiente a dos frentes, el calor constante y una cama revuelta resultado de una mala noche con el sueño interrumpido. De alguna forma, eso es un regalo que nadie ha pedido y que nadie ha deseado incluso, pero está constante. El sonido va dejando de ser el primer plano mientras los ruidos del mundo uno a uno van apareciendo con sus máquinas y motores, con sus causas y sus azares, con sus cuestiones de producción y rentabilidad.

Se da cuenta que se ha vuelto un ser anacrónico como el color sepia de las fotografías y las mentiras que escriben los diarios. Su piel se va convirtiendo del color del maiz tostado a una sábana de mortaja pálida y sin sombra. El sabor de las cosas sabe a lo mismo. El hombre es un ser de costumbres y desechos. El ser humano es ser así.

Nada rompe esta elipse. Los dos ríos al final son todos en uno. Son los mismos que esconden los miedos y la basura de la ciudad. Son los que dividen un Estado de otro. Son los mismos que separan y conjugan dos realidades completamente distintas, pero complementarias. Ríos de dulce toxicidad, tan compañeros y tan demonios. Tan llenos de historias como de derrotas.


Ríos que reflejan la luz de sol y la sombra de la noche y que van al mar. Se unen y crecen cuando las gotas de lluvia golpean la superficie y se pierden. La sensación de calma vuelve a llegar al caer el sol y lentamente se empieza a escuchar el canto del agua batiente a dos frentes y empieza a refrescar.





viernes, 1 de mayo de 2009

Entre líneas.

Cartas con mala caligrafía que señalan el incio
del principio.
Letras que salen en libros y revistas.
Imágenes en retrospectiva, como retrovisor de automóvil.
Las luz blanca del fondo.
Origen (0,0).
Fuerte referencia matemática, tangencial.
El tiempo juega las horas.
El ladrón duerme sin descanso.
Anuncio de avisos en el diario local.
Frases mal usadas que dan el efecto correcto.
Yo, tú, él pensando en pretérito imperfecto.
La casa era dorada. Ahora tiene una ventana más.
Por un momento me sentí eterno,
pero tuve que regresar.
Amenazas e impactos. Violencia cultural.
Violencia universal y natural.
El sol lanzando alfileres sobre la ciudad.
El sueño se olvida cuando despiertas.
La sensación de que algo se pierde continua.
Firmas, contratos, licencias, permisos.
Figuras de vidrio, de barro, de lladró.
Estúpidas figurillas sobre carpetas de hilo tejidas,
veladoras encendidas.
Una fotografía que realza lo verde de tus ojos azules,
que se vuelven negros en la noche densa.
Violencia intelectual.
Un espejo y un libro de Chejov.
Cortinas vaporosas generando interferencias en la visión.
Él te observa a través de ellas mientras caminas desnuda por tu casa.
Y se encuentra más solo que la luz neón del anunico del hotel
que enciende y apaga generando su característico ruidito.
En tu boca hay una partícula de tabaco y la escupes.
El hecho te ha dejado sabor amargo,
pero es tarde y hace frío.
Enciendes el auto y la música cubre el espacio entra la conciencia
y el lenguaje no verbal:

"Oh God said to Abraham kill me a son.
Abe said man you must be puttin me on.
God said no, Abe said what?
God say you can do what you wanna but
The next time you see me comin you better run
Well Abe said
where do you want this killin done
God said out on highway 61"

Capas de humo. Neblina sobre la carretera
Bajas la velocidad para no tener impresiciones.
Las 3 de la mañana siguen siendo tus 7 de la noche.
Empujas el encendedor y prendes el cigarro.
La ruta es conocida, pero a veces es interminable.
Tantas palabras que debiste decir,
pero ahora el modo ha cambiado.
Impulso fuerte de volver atrás, pero
pisas el acelerador con más fuerza.
Fuerte referencia onírica.
Rompes la calma y sólo hay un espacio
para explorar,
pero tienes miedo.

Oscuro y silencio.


jueves, 23 de abril de 2009

El eclipse de su piel

- Mira.. acuérdate de la vieja leyenda... sí.
-¿Leyenda? ¿cuál?
- Bueno... no es leyenda, es una recomendación de siempre...
- Si, pero ¿cuál?
-A los eclipses no los debes mirar fijamente porque tus ojitos de chino mandarín se van a opacar...
-Ja. Mira... debo informarte que he visto el eclipse más extraordinario del mundo. En el día amaneció dos veces y Jacobo Zabludoski con sus eternos audífonos lo relataba con avidez y agudeza comuicativa. Te juro que me subì a la azotea con los lentes de soldador de Don Ramirito, y ¡Qué fregón se vio!
- Y eso qué....
-Eso, pues...que cualquier eclipse me hace lo que el viento a Juárez...
-Mmmmm no. No lo creo. Este eclipse que has visto y que piensas que yo no te lo he visto mirar requiere de mucha precaución. Debo decirte quién lo ha sentido y lo ha vivido se ha quedado sin palabras...
- El silencio siempre será una virtud.
-Sí, si eres un monje tibetano, pero tú más bien pareces como matachín de Pesqueira.
- Jajajaja. Si. Soy un Mexican Style... pero ¿a qué te refieres?
Ella cruza la pierna y se asoma en su muslo izquierdo un curioso lunar.
- Este es mi eclipse. Este es la única mancha que no he podido borrar y que has visto pensando que no me daría cuenta...
- Sí.. ya sé que no soy el primero que lo ha visto de esa forma, pero ¿qué quieres? Las cosas son así...
- De acuerdo
Ella se levanta y camina por una bebida.
Él la sigue con la mirada, mientras por la parte trasera de su pierna el eclipse se asoma en medio de la morenidad de su piel.

Esa sensación, un impulso animal, minimal, ancestral, lo llevará a descubrirse preso en lo mas visceral de sus emociones. Reirá y al momento de despedirse, sus labios rozarán la comisura derecha de su boca. Ambos se mirarán y todo se detendrá.

Mañana será otro día.

jueves, 16 de abril de 2009

Dziú, toh y el momochtli



Era el tiempo de Chaac, el Señor de la lluvia, y su tristeza por los campos secos del Mayab con sus cosechas demasiado pobres. Era el tiempo de quemar aquellas praderas y esperar que la tierra recuperase sus nutrientes para tener una siembra buena. Era el tiempo en que los pájaros de la región volaron en torno a la tremenda hoguera que se formó en todo el sector para rescatar las semillas de todas las plantas. Era el tiempo en que dziú mostró gran valor para salvar al maíz (tanto fue su arrojo que cambió el color de sus alas a grises y el de sus ojos a rojos por quemarse en el fuego). Al volar dentro del humo, encontró casi a ciegas un puño de maíz. Era tanta su determinación que, al alzar el vuelo, dos porciones cayeron de su pico hacia las brasas. Era tanto el calor que los granos, al caer empezaron a explotar uno a uno, emitiendo un sonido seco y hueco y un aroma particular. Toh, eterno rival de dziú quien llevaba una pequeña semilla de tomate verde, se tiró en picada hacia los cuerpos blancuzcos que ahora eran esos granos reventados. Dziú lo veía atónito, resguardando los últimos granos.


-Ah Mun (Dios del Maiz) y Huehuetéotl (Dios del Fuego) están con nosotros…- decía toh.


Chaac premió a dziú por su valor. A toh le ganó la soberbia y voló lejos.


Una tarde, dziú buscó a toh en su nido. Al fondo, una roseta de maíz llenaba e inundaba con un agradable aroma el espacio. Toh había salvado al maíz reventón.


El momochtli fue descubierto.


Los hombres olvidaron esta leyenda, pero el destino le hizo justicia a toh, la paloma: la venta de palomitas de maíz representa grandes utilidades a las cadenas comerciales de cine.
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Mi última participación en Meta-nfeta-textos.
Léase con una bolsa de microwave popcorn.
Saludos a mis tres lectores, que parecen mil.



DEDICADO A MI HIJA ANA LUISA BADILLO MARQUEZ

Canciones o La magia del Facebook (21 años atrás)



Hace unos días, me contactó por esa famosa red social una amiga que, en serio, hace 20 años no sabía de ella. Inmediatamente escaneó este documento que muestro con las canciones que nos gustaban hace 21 años...
-Te las toco todas en la guitarra, todas me las sé...
-Ay si! Si cuando te conocí no salías del chun-tá-tá
- Si vieras lo que uno aprende en muchos años....
- ¿Sí? ¿Cómo qué...?
- Pues, a hacerse viejo con dignidad..... Qué fresas eramos!
- Eres, papito... eres... Te lo prometo....
Contemporáneos amigos tres lectores, denme su opinión. Acrecenten la lista de canciones. Recordar es volver a vivir.
Saludos.

El inicio...

-Así son las cosas...
- Lo sé y tú más que yo sabes que la ventaja más cercana es que todo va a ser nuevo a partir de ahora.
- Pero...
-A partir de este instante tienes dos minutos para tomar lo más escencial y salir de esta casa antes de que mi chofer te saque a punta de pistola...

Librado vio fuego en sus ojos y a la vez un trazo de hastío y tristeza, que no lo pensó dos veces, tomó una maleta y una caja de cartón y tomó de sus cosas lo más escencial de lo escencial. La medida fue demasiado radical y concluyente.

Al salir, al dejar atrás el quicio de la puerta, al sentir el golpe, al escuchar un llanto, al subir al auto, al avanzar por la calle estrecha, al encender el radio, al voltear la esquina, al pasar el tope, al llegar a la avenida, al sentir el calor de un día de agosto, supo que era el fin , pero era también el principio de emitir señales con más fuerza para no desaparecer, para no morir en ese instante al volante con todas las cosas y todo el cúmulo de colores funestos y cálidos. Manejó hasta darse cuenta que no había a dónde ir.

jueves, 26 de marzo de 2009

Referencia a un cuarto oscuro

Definitivamente el proceso de descubrir que ciertas sustancias químicas reaccionen sobre alguna materia y dar paso a lo que se llama fotografías fue, definitivamente, algo que pasó del conocimiento mágico a una realidad latente y científica.

Aunque los tiempos han cambiado demasiado, algunos fotógrafos prefieren la fotografía tradicional que a la digital. Sobre todo al uso y manejo del cuarto oscuro.

En el cuarto oscuro debe haber una ausencia de luz tal para que no se vea afectado el proceso de revelado de las placas fotográficas. Se debe trabajar a oscuras; y eso lleva a un conocimiento bárbaro del lugar, su lay out y una tremenda intuición para que el resultado sea preciso.

De alguna forma, estos días son de cuarto oscuro.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Línea Recta

I.

Cualquier control, por efectivo que parezca, siempre tiene una debilidad – pensaba Librado que, de alguna forma, el asunto no le parecía novedoso. Una y otra vez realizaba la misma prueba, revisando los movimientos en los papeles contables. La falla no era evidente y resultaba sencillo y poco notorio tomar aquellos fondos, abrir una cuenta bancaria con documentos falsos y disfrutar la tranquilidad que el trabajo nunca pudo otorgarle. Con cincuenta y pico de años en la espalda, sabía que su fin laboral estaba cerca después de más de dos décadas de analizar cuentas. Sabia, además, que ya era el tiempo adecuado: una vida completa dedicada a salvaguardar los activos de la empresa y todo para estar a punto de ser sustituido por alguien más joven (Sangre nueva,Librado. Sangre nueva). Lo había soñado una noche antes: ¿Sabes lo feliz que es la vida gastando unos verdes por el placer de hacerlo? ¿ Sabes lo que es dejar de ser gris?- Verónica preguntaba sentada al piano mientras tocaba el Allegro deciso del Concierto No. 2 de Franz Liszt. Fue una señal. No lo pensó dos veces. Aún no estaba convencido, pero considero el evento como profético

Jamás pudo olvidar la tarde soleada cuando restregó su renuncia en la cara de Jacinto Corcuera: ¡Vete a la mierda! ni el bloqueo del dolor en la espalda provocado por los puntapiés que el guardaespaldas en turno le aplicaba, ya en el exterior de la empresa.

-¡Te vas a arrepentir, pendejo!- gritaba.
- Todos nos hemos de morir algún día. ¡Pega más fuerte, pinche animal!


II.

Los primeros días fueron extraños. La rutina y la costumbre (el primer café amargo de la mañana, el cigarro en el baño, las piernas torneadas de la asistente de Jacinto) eran más fuertes que el descanso obligado. Después, ese letargo le parecía mágico, hasta enigmático. La fuerza de la hueva… lo decía y una sonrisa amarga se dibujaba en su cara. Un día, al levantarse temprano para el jogging, vio un papel pegado en el portón de su casa. “LO SABEMOS TODO, LIBRADO…TE VA A CARGAR LA CHINGADA”. Inmediatamente, observó la soledad de la calle y sintió miedo. Su primer impulso fue hacer maletas y escapar. Pidió un taxi, alistó los documentos y se dirigió al aeropuerto. Alguna vez pensó en huir cuando era joven, pero el sentimiento de pertenencia a su mundo confortable lo impidió. Esta vez sentía lo mismo y hacerlo era cuestión de vida o muerte, pero ¿A dónde escapar? El cono sur le pareció la mejor opción.





III.

La noche en Buenos Aires, la majestuosidad del Teatro Colón, Fallstaf de Verdi, la lluvia y el reflejo de las luces sobre la atmosfera enrarecida le pareció un juego divino. Eran pocos los días que había disfrutado y recordó a Verónica cuando le describía lo maravilloso de Constitución en el subte. Se sentía como pez en el agua. Era tarde cuando, avanzando su automóvil por la General Paz, tuvo una visión. Un presentimiento. Recién llego al departamento, dejó el abrigo y su eterno portafolio en el living y entró al baño. Sentado en la taza, pudo intuir lo que iba a pasar. Sonó el teléfono y no contestó. Se levantó, jaló la palanca, lavó sus manos y fue directo a la recámara. Del cajón sacó el revolver y regresó al living. Las cuatro de la mañana lo descubrieron con su vista puesta en la puerta. Entre el sueño y la vigilia escuchó el giro de la perilla. Levantó el arma y apuntó.



IV.
- ¡Te dije que te iba a cargar la chingada! Ni siquiera sabes a quién le robaste el dinero, imbécil- sentenciaba Jacinto.
- Si. Si lo sé, pero corrí el riesgo. Sí la pistola no se hubiera encasquillado, ten por seguro...
- ¡Cállate! Tienes que pagar el precio. Tienes que decidir cómo quieres que eso pase.

Un silencio. La sangre en la nariz le impedía respirar por completo. El sabor férreo en la boca y una gran decepción hizo que eligiera la manera de terminar con todo.

- Dispara…

Al momento que el tiro de gracia entraba en el medio de su frente, la última luz en sus ojos le recordó la noche que vio el resplandor de la luna llena reflejándose sobre el Mar del Plata, mientras tiraba al agua las cenizas de Verónica lentamente.

Y sonrío.

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Un refrito. Escribí esto para Desperdicio de Letras. Pronto volverá a la circulación.
Así como mi vida y mis ideas un poco oxidadas.
¿Se habrá inventado el lubricante de mentes??

Saludos mis lectores desaparecidos.

Revista Contenido. Febrero 2001

Transcribo una entrevista que le hicieron en el 2001 a mi abuela María del Carmen referente a los años en que trabajó en el famoso "Palacio Negro", mejor conocido como Lecumberri. Dejo la historia...


Yo fui celadora en la penitenciaría de Lecumberri.(México)


COPYRIGHT 2001 Editorial Contenido, S.A. de C.V.
Con todo y que derrocha simpatía, la veracruzana María Zamudio --una septuagenaria madre de 3 hijos, abuela de 7 nietos y bisabuela de 2 bisnietas-- no habla con cualquiera sobre los 9 años que trabajó como celadora en la penitenciaría de Lecumberri, al oriente del DF. En el llamado "palacio negro", donde hoy se guarda el Archivo General de la Nación, los cuidadores tenían peor fama que los presos. Por eso cuando a la mujer le preguntan sobre su pasado dice vagamente que entre 1965 y 1974 se ganó la vida como pudo. Sin embargo, venció sus reticencias y narró a Contenido algunas de sus experiencias de esos años. En 1963 mi esposo, que era oficial de la Armada, acababa de abandonarme dejándome a cargo de nuestros hijos. Ese año vine al DF a pasar Navidad con mis hermanos radicados aquí y ellos me convencieron de que no tenía caso volver a Veracruz. Primero viví en casa de una hermana pero después me independicé: con dinero que me prestaron mis parientes renté un cuarto en San Isidro, cerca de las Lomas de Chapultepec, y por varios meses me mantuve cosiendo ropa para unas señoras del rumbo.


Una mañana en que volvía de hacer compras en el mercado de Tacuba, en el camión hice plática con la viuda de un coronel. Ella trabajaba en Lecumberri y cuando le dije que la costura apenas me dejaba para mantener a mi prole me sugirió que fuera a pedir trabajo en ese lugar, donde no pagaban mal. Así que al día siguiente fui hasta el edificio de la cárcel, conseguí que me recibiera en su oficina el general Martín del Campo --en ese tiempo director del penal-- y él dispuso que me contrataran. Un capitán a quien apodaban "El Guanaco" me llenó la solicitud e imprimió mis huellas digitales en un expediente; después me tomaron una foto para la credencial, me uniformaron... y ya.


Al principio me inquietaron los gritos de "¡alerta!" que cada cuarto de hora daban los vigilantes que estaban en el puesto de entrada, pero eso no fue nada comparado con la impresión que me llevé cuando vi las crujías. En la "A" estaban mujeres y hombres que no habían sido aún clasificados; la "B" Mojaba a delincuentes primerizos; la "E", a rateros reincidentes; la "L", a defraudadores; la "F", a viciosos; la "O", a presos políticos y en la "D", había asesinos peligrosos.


Lo difícil fue habituarse Con los días me acostumbré a la rutina de trabajo: llegaba, me ponía el uniforme, iba a desayunar, me formaba con las demás celadoras y ahí a cada quien nos asignaban una labor. Por varios meses a mí y a otra compañera nos tocó vigilar la entrada de visitas en la puerta 2, donde revisábamos que los familiares de los presos no introdujeran artículos prohibidos. Aquellas revisiones eran repugnantes: encontrar postizos para el busto o toallas femeninas rellenas de marihuana era cosa de todos los días. Cada vez que descubría a una mujer tratando de meter "yerba mala" mi compañera la entregaba a los responsables de la guardia; yo, en cambio, hacía como que no había visto nada. Nunca me gustó regañar a nadie; total, cada uno sabe por qué hace las cosas, ¿no? A veces me ofrecían dinero para que me hiciera de la vista gorda a la hora de las revisiones. Una señora que llevaba una faja llena de pastillas me ofreció 1,000 pesos de aquel entonces si la dejaba meter su "mercancía". La turné con un superior, para no comprar problemas.


En la penitenciaría conocí a personajes importantes de la vida nacional. Entre ellos a un tal Espinosa, que había participado en la campaña presidencial de José López Portillo. Solía aconsejarme: "Jarocha, ésta no es una chamba para ti; mejor busca trabajo en el DDF". Pero yo no era secretaria ni nada, así que ni modo. También me enteré de cómo se cometieron varios de los delitos más sonados de aquel tiempo, como el de la mujer del columnista Carlos Denegri, quien en 1970 había matado a balazos a su marido porque la trataba mal. Se llamaba Linda y fue puesta en libertad pronto, porque intercedió la entonces primera dama, María Esther Zuno de Echeverría, quien también ayudó a la chica que mató de un tiro al hijo del secretario general del Sindicato de Cinematografía, Jorge Baeza; ella aseguraba no acordarse de haber cometido el homicidio.


Pura buena gente


Entre los "huéspedes distinguidos" que conocí en Lecumberri recuerdo especialmente al cantante Rigo Tovar (quien estuvo un tiempo recluido en la crujía "F", por consumo de drogas) y al general Humberto Mariles (medallista de oro en equitación en las Olimpiadas de 1948 y preso en 1964 por asesinar al albañil Jesús Velázquez). Otro personaje memorable era un hombre rubio, alto y bien parecido, a quien los demás reos llamaban "El Remington", encarcelado porque había matado a su mamá golpeándola con una máquina de escribir. Él fue jefe de cocina hasta que una vez, junto con 2 cómplices, planeó escapar tomando como rehén al entonces director del penal, el general Francisco Alcorte Franco, a quien le puso un cuchillo en la garganta para que mandara abrir las puertas del edificio. Alcorte logró zafarse y ayudado por varios custodios sometieron al "Remington" y sus compinches.


También conocí a un colombiano acusado de homicidio y tráfico de drogas, que se la pasó tocando la guitarra y cantando hasta que consiguió que lo defendiera "el hombre del corbatón", un abogado de oficio muy ducho en asuntos de leyes. El alegre delincuente pagó una fianza de 3 millones de pesos, salió libre y nunca más volvió a poner los pies en Lecumberri.


Contra lo que suele pensar la gente, los reclusos del "palacio negro" se bañaban regularmente y usaban uniformes muy limpios. El único sector donde se veían personas tristes y desaseadas era el de siquiatría, donde estaba, entre otros, el célebre criminal Higinio "El Pelón" Sobera de la Flor, que intentaba violar a su madre y su hermana cada vez que iban a visitarlo. Los pobres locos comían en el suelo, como perros, y andaban siempre con las batas destrozadas, porque la ropa nueva que les daban la hacían trizas en seguida. Goyo Cárdenas, "El estrangulador de Tacuba", era el encargado de recibir las prendas. Siempre tuve dudas de si era cierto que no recordaba haber ahorcado a sus víctimas, porque cada vez que yo desanudaba frente a él las bolsas de ropa, hacía restallar las cuerdas y veía cómo se ponía rojo. A mis compañeras que me decían "no seas mala", les respondía: "no es maldad; nomás me intriga saber si se acuerda o no".



Otro criminal famoso fue un muchacho que asesinó a 2 ancianos en Las Lomas y fue a parar a Lecumberri. Los familiares de las víctimas pagaron a unos reclusos para que lo mataran, pero la verdad es que se les pasó la mano: lo violaron, le sacaron los intestinos y murió en la enfermería, después de sufrir durante horas. Encuentros cercanos Un hombre que me impresionó por su dureza fue "El Cambray", quien tenía acumulados más de 100 años de condena y nunca recibió visitas. Era un secreto a voces que se dedicaba a matar por encargo dentro de la cárcel. Entre las mujeres había varias presas acusadas de robar abrigos de armiño en tiendas de México y Estados Unidos, así como una que resultó ser hombre: se trataba de un joven ratero de autos llamado Roberto, que intentó fugarse vestido de mujer, con maquillaje y zapatos de tacón, como si fuera una visitante de salida. Cuando lo descubrí, me dijo "ándele, jefecita, deme una oportunidad". Le contesté: "te la daría con gusto; pero luego luego se te nota que eres varón; ve nomás los cañones de la barba". Llamé al comandante de guardia y lo regresaron a la crujía, donde como castigo lo dejaron 24 horas vestido de mujer. Después, cada vez que pasaba cerca de él murmuraba quién sabe qué tanto. Años más tarde me lo encontré en la glorieta del metro Insurgentes. Me dijo que había cumplido su sentencia y me dio un abrazo, pero igual me puse muy nerviosa, porque muchos presos liberados descargan su odio en los custodios. A una ex celadora que se encuentra con un excarcelado no le queda más remedio que ser amable, desearle suerte y encomendarse a Dios. De vez en cuando me cruzo con algún teporochito que estuvo encerrado, pero esos me echan el brazo encima y me dicen: "jefa, qué gusto verla; usted sí que no ha cambiado nada".


Trabajar en Lecumberri me dejó algo más que el trato con criminales: por ejemplo, pude comprar una de las 30 casas que el presidente Luis Echeverría asignó para las celadoras en la colonia Ejército Constitucionalista, en Iztapalapa.


Después de renunciar a la prisión, el edificio fue convertido en Archivo; en los años siguientes trabajé de albañil, limpié casas y hasta tomé un curso de taquimecanografía que impartían en una academia de mi colonia. Ahora, a mis setenta y tantos años y recuperándome de una trombosis que me tuvo 16 días en el hospital, no me decido a quedarme en mi casa sin hacer nada. Soy como los muros de Lecumberri: difícil de tumbar.
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miércoles, 18 de marzo de 2009

Me quedo aquí, sentado.

Me quedo aquí, sentado. Y no es una opción; es una necesidad:
aquella que sobrepasa el equilibrio de las cosas y más por el cansancio y el hastío
que por el ansia de andar a un lado del camino, tratando de encontrar el acotamiento de la ruta.
La pluma ya no tiñe las hojas blancas de manchas de tinta.
Se ha quedado vacía.
Se ha quedado fuera en un punto como el sol que tarda en amanecer.
Los añiles y la inevitable baja de temperatura te encuentra dándole vueltas
a lo que no tiene ni pies ni cabeza.
La resaca de lo que no has bebido y lo pastoso en tu boca.
El fuego ha hecho que te levantes de esta cama rentada y que observes una vez más
la circunferencia en el centro de la parte más alta de la habitación.
El insomnio llega.
Por un segundo no recuerdas en cuál ciudad estás.
Añoras el calor y la sensación de las mismas sábanas de tu cama, pero estás lejos.
En algún piso, alguna señal, trae a tus oidos esta canción:

"Nobody Home"I've got a little black book with my poems in I've got a bag with a toothbrush and a comb in When I'm a good dog they sometimes throw me a bone in I got elastic bands keeping my shoes on Got those swollen hand blues. Got thirteen channels of shit on the T.V. to choose from I've got electric light And I've got second sight I've got amazing powers of observation And that is how I know When I try to get through On the telephone to you There'll be nobody home I've got the obligatory Hendrix perm And I've got the inevitable pinhole burns All down the front of my favourite satin shirt I've got nicotine stains on my fingers I've got a silver spoon on a chain I've got a grand piano to prop up my mortal remains I've got wild staring eyes I've got a strong urge to fly But I've got nowhere to fly to Ooooh Babe when I pick up the phone There's still nobody home I've got a pair of Gohills boots And I've got fading roots.

La misma sensación...
Sequía de información.
Adios.

jueves, 5 de marzo de 2009

1:58 a.m.

Tomo el hilo de la historia. Pincho el globo y salen las ideas desparramándose como el confeti en día de carnaval: historias multicolores y dominantes. Escribo como nunca antes lo hacia. ¿Serán los años que han pasado? ¿Será que se cumplió el viejo adagio que decía "Tienes que vivir para escribir"?... No lo sé. La historia ahora toma diversos matices. Entiendo lo difícil del trabajo de edición de las películas; de alguna forma es la carretera que toma la trama para transmitir el efecto literario traducido al efecto visual. Me impresionó un ejemplo de ello en Slumdog Millionaire, cuando corren dos escenas paralelas: la de la pregunta final motivo central de la pelicula y el sacrificio del hermano del protagonista de la historia. De alguna forma, esas son gasolinas que impulsan mi motor creativo. Recuerdo hace veinte años que desde la azotea de mi casa se escuchaba claramente un concierto de Soda Stereo. En esos momentos, escribí mi primer cuento : Aquella Tarde .

Corrijo el primer capítulo. Voy lento, nadie espera este trabajo. De hecho, durante mi vida me he acostumbrado a entregar trabajos inmediatamente, atendiendo la prisa y la urgencia. Es raro. Perdí el encanto de pensar que mis escritos, mis canciones, mi banda, mi talento sea masificado. Hubo un momento que ese fue el aceite de mi motor. Ahora, la sensación es igual a la de un refresco que se le ha ido el gas por estar tanto tiempo encerrado.

Hay días en que no puedo hacer contacto con nada. Días que preferiría que pasaran rápido. Días en que prefiero quedarme callado y escuchar mi entrecortada respiración. Son días de asma e imprecisiones. Días que marcan el final del proceso y el inicio de otro. Días que se convierten en madrugadas en vela.

Hace rato escuché un disco de Pedro Infante y Javier Solís. Es el mismo que compré cuando hubo la primera ruptura de mi esquema de vida. ¿Dista mucho esa sensación de ésta? Es hora de salir del fuego y funcionar.


Negrita, te dejo esta canción.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Sólo dos cosas al respecto.

1. Si. Me duele, pero es más dolorosa la suposición.
2. No lo vuelvo a hacer.

Dejo a Fito que hable por mi.
http://www.youtube.com/watch?v=9Cw0b1oeRyU
http://www.youtube.com/watch?v=T4MWcoaDNxE

Yo sé que pudiste conocerme mejor
no sé qué pensaste, fue una extraña decepción
no lo hagas, no lo hagas
cuando me cai me diste todo tu amor
cuando me solté no me tuviste compasión
no lo hagas, no lo hagas.
Esta es una triste canción
sigue dando vueltas el sol
si escuchas esto por ahi
quiero saber de vos
si escuchas esto por ahi...
Yo también dejé mis fotos en un cajón
todos somos presas del asombro y el terror
no lo hagas
baby baila, baby ven
deja el rencor
si no quieres o debes, sólo dimelo
no lo hagas, no lo hagas.
Este es mi jardin, donde vuelan los mares
este es mi jardin, estate aqui no hay dos iguales
entra a mi jardin, cuando entras no sales
entra a mi jardin, esa nena no es un angel
entonces vas a ver...
Este es mi jardin, toma un baño de sales
este es mi jardin, ella es Bibi, él es Pier Paolo
entra a mi jardin, nadie tiene la llave
entra a mi jardin, las parejas son impares
entonces vas y vas a ver.
Esta es una triste canción
sigue dando vueltas el sol
si escuchas esto por ahi
quiero saber de vos
si escuchas esto por ahi.

Algo se detuvo en punto muerto y fue tan grande ese silencio, fue tan grande el desamor restos de un navío que encallaba yo te quise, yo te amaba no se bien lo qué pasó
Cuando los jazmines no perfuman cuando sólo vemos bruma cuando el cuento terminó
Todo nos parece intranscendente no es cuestión de edad o de suerte de esto se trata el amor
Tengo que correr, tienes que correr a toda velocidad a toda velocidad ....Veo tus pupilas descubrieno un Chagal en el invierno, creo del ´83 yo estoy a tu lado revolviendo, ordenando libros viejos que leí pero olvidé
Besos de tu madre en el teléfono y la lluvia es un espejo que me ayuda a verte bien oigo tu sonrisa que ilumina el estudio y la cocina entre las copas y el café
Tengo que correr, tienes que correr a toda velocidad a toda velocidad ...
Sabe amargo el licor, de las cosas queridas se acabó lo mejor, quién nos quita esta herida tu me pierdes a mí yo te doy por perdida es la hora de huir, la despedida, la despedida ...
Tengo que correr, tienes que correr a toda velocidad a toda velocidad ...


Bendito Fito. No hay más que decir