
Una rápida mirada a un saco de huesos de más de treinta que ha vivido toda la gama de consistencias y texturas que ofrece la vida
jueves, 24 de septiembre de 2009
De cierto, desierto digo.

sábado, 12 de septiembre de 2009
Ultima posición.
Estos días han sido de última posición. He tenido el peor de los estados mentales y he tenido que lidiar con eso. He recordado las palabras que me han signado el alma y he rechazado ser la consecuencia de lo que son mis propios miedos, que principalmente se reducen a esta frase I don´t want to be a person with "L" in his forehead.
Aunque el adagio diga que seremos de lo primero lo último.
Aunque las palabras y el dinero se desgasten en conexiones estériles.
Aunque la pintura del baño necesite cambiarse.
Aunque no haya ganas de salir al sol.
Aunque no haya ganas de bañarse en el mar.
Aunque no haya medias tintas ni sombras completas.
Aunque los ojos no sientan, ni la piel recuerde.
Aunque los meses pasen y las fechas de largo sigan.
Aunque las promesas se rompan.
Aunque el motivo no sea suficiente.
Aunque las firmas no valgan.
Aunque el mundo se caiga a pedazos...
Siempre habrá una última posición donde refugiarse después de que no hay mas nada y el color oscuro llene lo soleado del día. Más allá, nada.
sábado, 22 de agosto de 2009
SEQUIA
Puedo decir que una nube pasó y mojó la tierra seca de mis ansias de escribir.
Pronto, la presa rebasará sus límites y desbordará palabras de a poco, de a mucho, de a mil por hora....
Pronto.
Saludos...
miércoles, 1 de julio de 2009
sábado, 13 de junio de 2009
Reencuentro.
-Este es un fa sostenido. Oye… suena como Urano.
- ¿Mayor o menor?
- ¿Urano?
Tu sentido del humor te hizo una niña especial e inolvidable. Aún, cuando te hicieron la ortodoncia eras simpatiquísima. Andrea, tu abuela, decía que era genial que alguien te pusiera el freno aunque fuera en la boca. Y es que cómo olvidar el susto de tu primer choque a los catorce contra las jardineras del Parque México. La quema de corpiños porque no te dejaron hacer la pijama party en la casa. Tu perro, primero color rosa y luego morado. El día que repartiste la despensa del mes a los niños pobres de la colonia. Siempre fuiste muy aventada y atrabancada, pero de alguna forma también demasiado racional. De pronto, en instantes, tocabas al cielo con tus pensamientos, con tus ideas brillantes y luego guardabas silencio. Sí tu cerebro hubiera tenido engranes, se hubiera escuchado la maquinaria andando, como la que hacía tortillas.
¿Cuándo fue que dejaste todo atrás? ¿Cuándo fue el cambio?
Mirabas largas horas las grietas en las paredes de la sala de estar y decías que sentías miedo, pero no expresabas nada. Estática la sensación que te iba carcomiendo por dentro hasta evitar la luz del sol. Terrible malestar de mareo estando en tierra firme, pero soñando con el mar y la arena metiéndose en tu traje de baño: esa era la única opción de sol que soportabas en el imaginario. Un barco en el oasis de un desierto. La sábana de seda blanca que cubría tus noches de risas y dulces y cuentos de Quiroga. Cuentos de espanto y de lo sobrenatural.
¿Cuándo dejaste de creer en la asepsia de las cosas? ¿En el fundamento del alma?
Quizá cuando descubriste la verdad de la verdad, el origen del movimiento de los tranvías que eran impulsados por corriente eléctrica, el mismo tranvía que pasó cerca de ti cuando escapaste por una ventana y la luz distorsionada te cegaba y te aturdía como el Poema Electrónico de Varese o como el Zeitmasse de Stockhausen o como los gritos de lamento que escuchabas en The Wall de Pink Floyd el día que moriste.
¿Cuánto tiempo ha pasado?
Después de todo, los días 13 de junio siguen siendo especiales. Siempre marcan la mitad de algo. De repente a medio día regreso a esta casa, herencia de nuestros padres y sucede lo mismo: me siento en la sala junto al piano, miro el paisaje parisiense que pintó Andrea, miro tu foto sobre la chimenea, respiro profundo y el sol se esconde por unos segundos. El sonido es característico y tu aroma llena toda la habitación. Todo se detiene.
-Hola Nena…
-Este es un fa sostenido…
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Mi último cuento en Desperdicio de Letras.
Te invito a que pases a embarrarte un poquito.
Bendiciones.
L.Mario
viernes, 12 de junio de 2009
Radio Futura
El origen de todo esto es la ciudad de Cincinatti, en 1976, cuando Nuestro Mesías fue condecorado por ser uno de los más importantes escritores de su tiempo. En el salón de homenajes, colgaba una phi que servía como distintivo. Todo tenía relación. En esa noche sus ojos veían al infinito y comentó sobre la realidad del Aleph. “ El amor y la verdad se concentra en sólo un punto. Y quien lo observa comparte los ojos con Dios que es la única verdad. Dios de las Matemáticas y del mundo. El inicio y el fin descritos en la palma de sus manos…” De pronto, hubo un apagón y la phi caía hacia la mesa de honor llena de tribulaciones. El mensaje estaba dicho. El don de lenguas manifestado, hermano borgiano.
145 años después, La Iglesia Borgiana del Aleph se erige como la piedra angular de este mundo. Y de los otros también...”
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Mis tres asiduos lectores:
Pongo a su consideración mi último texto de Metatextos, cuyo ejercicio esta quincena consistió en crear una religión. Inevitable la referencia hacia la Universalidad, Magnificencia y Belleza de Jorge Luis Borges. Un genio: el escritor más completo, complejo e increíble sobre la faz de esta tierra.
Este cuento va dedicado a él.
Y a tí que de ves en cuando te veo por acá.
Muchas gracias.
L. Mario
jueves, 11 de junio de 2009
Las luchas internas
lunes, 8 de junio de 2009
Friday's Karaoke Night, All right!: Quinta reunión Blogger.

jueves, 4 de junio de 2009
Cazadora de patos (Open season)
- Buen tiro...
- La temporada está abierta....
jueves, 28 de mayo de 2009
Precuela

Esta suma de primeras veces le había enseñado a Rey Pérez que los procesos creativos menos pretenciosos suelen ser los más decorosos.
Lo onírico de los días de este último año le daba las señales a seguir. Una noche decidió escribir el inicio. Durante ocho horas nadó en ese caldo de cultivo.
En medio de esa intoxicación extática, una voz le decía: No puedes culpar al viento de deshacer al diente del león ni de esparcir sus partículas en el aire. De alguna forma, ahí se encontraba el fondo de la historia.
A las 5:59 a.m. de un 13 de junio, el milagro aparecía otra vez.
Rey tuvo la misma sensación: estar viendo en la pantalla un submundo al otro lado del espejo. La sangre se agolpaba en sus sienes.
Rey, siendo el niño gordo de mamá, tomó la cámara Súper 8 y filmó la siesta del abuelo horas antes de fallecer. Estableció una conexión entre la lente y el destino. Ahora lo quería redescubrir.
El inicio: la cuenta regresiva en la pantalla para ver el viaje de la cámara: el planeta, el país, la ciudad, el barrio, la calle, la casa, la ventana, la cama, la cabeza sobre la almohada, el ojo izquierdo, la mente...
Abría el cuaderno y caía una nota:
Estabas en el recuerdo y estás en el presente imperativo de estos días donde el sol lanza alfileres e incendia cenizas.
El sonido del bandoneón y el piano y la letra conocida escrita en el papel lo transportaba a su lado más sensible.
Incendiario puede ser un adjetivo criminal y abyecto- exclamaba
En un momento en que nadie le prestaba atención, lloraba mientras la música de entrada del
filme retumbaba en el foro vacío.
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Mi último ejercicio en Metatextos. Microficciones.
Cuento dedicado a José Luis Zarate.
Saludos y Bendiciones
miércoles, 27 de mayo de 2009
Entre ésto y lo demás.
y no te había puesto atención.
Estabas ahí desde niño, desde joven, desde siempre, rondando los puntos fijos, los puntos en las ies, la escencia de las cosas.
Estabas ahí viendo del otro lado del espejo, en el asiento trasero del auto, en los sonidos extraños en medio de la noche, en el canto de las ranas, en el sonido de la lluvia, en la temperatura del rocío.
Estabas sin estar, observando los pasos que daba en mi habitación aquella noche en la que decidí no regresar el tiempo atrás, las hojas de mi cuaderno en blanco tratando de reflejar las intenciones de mis sensaciones. La esencia de mis actos. La fotografía del alma.
Estabas en las letras de miles de canciones, en el primer rayo de luz de la mañana, en el aire fresco y en la gota de agua. Estabas en las paredes y estaba tu imagen recostada en la alfombra. En la magia de las ciudades y sus crónicas, en las tristezas de los aviones, en los últimos instantes, en los momento iniciales, en el nudo y en la interpretación del Aleph, en los ojos de Borges mirando al infinito, en las corcheas y semicorcheas de las partituras de Dave Brubeck, en el mate uruguayo, en el té inglés, en el café árabe, en la guitarra de Jobim.
Estabas ahí y hoy que más te necesito, en la cosa más mínima te presentas como una linterna en la noche y me dejas fuera del temor del devenir de estos días eufóricos. Eres como las antorchas que calientan los campos de cultivo o como las cubetas con gasolina que las ponen en las carreteras para descongelarlas cuando el frío arrecia en invierno.
Estabas en el recuerdo y estás en el presente imperativo de estos días donde el sol lanza alfileres e incendia cenizas.
Entre arrobas y coincidencias.

jueves, 21 de mayo de 2009
Notas encontradas en el escritorio del cuarto de un infectado.
Del devenir rudo de los días, de pronto, al stop obligado con mil pendientes y documentos que revisar. El dolor repentino en el pecho, la salivación excesiva, la fiebre intensa, la desarticulación de los músculos, el confinamiento…
II
Las bardas de las casas de los ricos están grafiteadas y lo que antes era un club deportivo ahora son ruinas multicolores: desde la ventana es la fotografía que no cambia y que sólo varía en su iluminación al pasar las horas. Las cosas están estáticas…
III
No sé cuánto tiempo ha pasado. Mi única conexión con el mundo es la idea de vivir La Metamorfosis kafkeana, el televisor, fiel aliado, y el servicio de telefonía ilimitado. Me siento el resultado de la misantropía que nace en mí, sobre todo a la hora de comer cuando Petra me deja la bandeja en la puerta y corría a protegerse…
IV
Conversación telefónica:
-¿Cómo está el mar? ¿Tibio? ¿Menguante?- te pregunté.
- Más azul que de costumbre…- respondiste con tristeza en las últimas vocales.
No estoy a su lado.
V
La noticia no tardó en llegar. La solución radical busca la salud pública como fin inmediato. Lo más triste es que la fecha se aproxima. La fuerza pública catea las casas para asegurarse que el sacrificio sea completo. No quedará rastro de la infección. No voy a exponer a nadie, ni a liberarme del destino.
VI
Hace rato, mi papá entró a la habitación ataviado con un traje especial y una careta de acrílico transparente. Llevaba consigo los papeles notariados. Firmé. Pude ver en su rostro una mezcla de rencor y alivio mientras aplicaba la dosis.
Ahora, me estoy yendo mientras escribo esto: Todo sea por mis hijos y por los hijos de mis hijos…
VII
Cría cerdos y te sacarán los mocos.
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Así quedo el texto.
Saludos
jueves, 14 de mayo de 2009
Notas pegadas en la pared de un cuarto infectado.
martes, 5 de mayo de 2009
Entre ríos te veas.
Se da cuenta que se ha vuelto un ser anacrónico como el color sepia de las fotografías y las mentiras que escriben los diarios. Su piel se va convirtiendo del color del maiz tostado a una sábana de mortaja pálida y sin sombra. El sabor de las cosas sabe a lo mismo. El hombre es un ser de costumbres y desechos. El ser humano es ser así.
Nada rompe esta elipse. Los dos ríos al final son todos en uno. Son los mismos que esconden los miedos y la basura de la ciudad. Son los que dividen un Estado de otro. Son los mismos que separan y conjugan dos realidades completamente distintas, pero complementarias. Ríos de dulce toxicidad, tan compañeros y tan demonios. Tan llenos de historias como de derrotas.
Ríos que reflejan la luz de sol y la sombra de la noche y que van al mar. Se unen y crecen cuando las gotas de lluvia golpean la superficie y se pierden. La sensación de calma vuelve a llegar al caer el sol y lentamente se empieza a escuchar el canto del agua batiente a dos frentes y empieza a refrescar.
viernes, 1 de mayo de 2009
Entre líneas.
del principio.
Letras que salen en libros y revistas.
Imágenes en retrospectiva, como retrovisor de automóvil.
Las luz blanca del fondo.
Origen (0,0).
Fuerte referencia matemática, tangencial.
El tiempo juega las horas.
El ladrón duerme sin descanso.
Anuncio de avisos en el diario local.
Frases mal usadas que dan el efecto correcto.
Yo, tú, él pensando en pretérito imperfecto.
La casa era dorada. Ahora tiene una ventana más.
Por un momento me sentí eterno,
pero tuve que regresar.
Amenazas e impactos. Violencia cultural.
Violencia universal y natural.
El sol lanzando alfileres sobre la ciudad.
El sueño se olvida cuando despiertas.
La sensación de que algo se pierde continua.
Firmas, contratos, licencias, permisos.
Figuras de vidrio, de barro, de lladró.
Estúpidas figurillas sobre carpetas de hilo tejidas,
veladoras encendidas.
Una fotografía que realza lo verde de tus ojos azules,
que se vuelven negros en la noche densa.
Violencia intelectual.
Un espejo y un libro de Chejov.
Cortinas vaporosas generando interferencias en la visión.
Él te observa a través de ellas mientras caminas desnuda por tu casa.
Y se encuentra más solo que la luz neón del anunico del hotel
que enciende y apaga generando su característico ruidito.
En tu boca hay una partícula de tabaco y la escupes.
El hecho te ha dejado sabor amargo,
pero es tarde y hace frío.
Enciendes el auto y la música cubre el espacio entra la conciencia
y el lenguaje no verbal:
"Oh God said to Abraham kill me a son.
Abe said man you must be puttin me on.
God said no, Abe said what?
God say you can do what you wanna but
The next time you see me comin you better run
Well Abe said
where do you want this killin done
God said out on highway 61"
Capas de humo. Neblina sobre la carretera
Bajas la velocidad para no tener impresiciones.
Las 3 de la mañana siguen siendo tus 7 de la noche.
Empujas el encendedor y prendes el cigarro.
La ruta es conocida, pero a veces es interminable.
Tantas palabras que debiste decir,
pero ahora el modo ha cambiado.
Impulso fuerte de volver atrás, pero
pisas el acelerador con más fuerza.
Fuerte referencia onírica.
Rompes la calma y sólo hay un espacio
para explorar,
pero tienes miedo.
Oscuro y silencio.
jueves, 23 de abril de 2009
El eclipse de su piel
-¿Leyenda? ¿cuál?
- Bueno... no es leyenda, es una recomendación de siempre...
- Si, pero ¿cuál?
-A los eclipses no los debes mirar fijamente porque tus ojitos de chino mandarín se van a opacar...
-Ja. Mira... debo informarte que he visto el eclipse más extraordinario del mundo. En el día amaneció dos veces y Jacobo Zabludoski con sus eternos audífonos lo relataba con avidez y agudeza comuicativa. Te juro que me subì a la azotea con los lentes de soldador de Don Ramirito, y ¡Qué fregón se vio!
- Y eso qué....
-Eso, pues...que cualquier eclipse me hace lo que el viento a Juárez...
-Mmmmm no. No lo creo. Este eclipse que has visto y que piensas que yo no te lo he visto mirar requiere de mucha precaución. Debo decirte quién lo ha sentido y lo ha vivido se ha quedado sin palabras...
- El silencio siempre será una virtud.
-Sí, si eres un monje tibetano, pero tú más bien pareces como matachín de Pesqueira.
- Jajajaja. Si. Soy un Mexican Style... pero ¿a qué te refieres?
Ella cruza la pierna y se asoma en su muslo izquierdo un curioso lunar.
- Este es mi eclipse. Este es la única mancha que no he podido borrar y que has visto pensando que no me daría cuenta...
- Sí.. ya sé que no soy el primero que lo ha visto de esa forma, pero ¿qué quieres? Las cosas son así...
- De acuerdo
Ella se levanta y camina por una bebida.
Él la sigue con la mirada, mientras por la parte trasera de su pierna el eclipse se asoma en medio de la morenidad de su piel.
Esa sensación, un impulso animal, minimal, ancestral, lo llevará a descubrirse preso en lo mas visceral de sus emociones. Reirá y al momento de despedirse, sus labios rozarán la comisura derecha de su boca. Ambos se mirarán y todo se detendrá.
Mañana será otro día.
jueves, 16 de abril de 2009
Dziú, toh y el momochtli

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DEDICADO A MI HIJA ANA LUISA BADILLO MARQUEZ
Canciones o La magia del Facebook (21 años atrás)


El inicio...
- Lo sé y tú más que yo sabes que la ventaja más cercana es que todo va a ser nuevo a partir de ahora.
- Pero...
-A partir de este instante tienes dos minutos para tomar lo más escencial y salir de esta casa antes de que mi chofer te saque a punta de pistola...
Librado vio fuego en sus ojos y a la vez un trazo de hastío y tristeza, que no lo pensó dos veces, tomó una maleta y una caja de cartón y tomó de sus cosas lo más escencial de lo escencial. La medida fue demasiado radical y concluyente.
Al salir, al dejar atrás el quicio de la puerta, al sentir el golpe, al escuchar un llanto, al subir al auto, al avanzar por la calle estrecha, al encender el radio, al voltear la esquina, al pasar el tope, al llegar a la avenida, al sentir el calor de un día de agosto, supo que era el fin , pero era también el principio de emitir señales con más fuerza para no desaparecer, para no morir en ese instante al volante con todas las cosas y todo el cúmulo de colores funestos y cálidos. Manejó hasta darse cuenta que no había a dónde ir.



